EL PROBLEMA DE LAS CAPTURAS ACCIDENTALES



Globalmente, se considera que la mayor amenaza a los ecosistemas marinos son las prácticas pesqueras insostenibles, por delante de otras amenazas como el cambio climático o la contaminación. Se estima que el 23% de las capturas pesqueras mundiales -unos 20 millones de toneladas de vida marina- es devuelta al mar ya muerta como resultado del empleo de aparejos de pesca poco selectivos. La crisis pesquera no sólo afecta a las poblaciones de peces objetivo de la actividad, sino que está destruyendo la biodiversidad de los océanos.

El declive de las poblaciones de delfines y marsopas es parte del problema global de las capturas accidentales de especies no-objetivo, tales como mamíferos marinos, aves, tortugas y otras especies marinas, durante la actividad pesquera. Más de 300.000 ballenas, delfines y marsopas (pertenecientes al grupo de los cetáceos) mueren cada año axfisiados tras quedar atrapados en redes de pesca.