DIARIO DE ABORDO

Diario de a bordo - 09/02/2003

Otros 2 delfines muertos aparecieron flotando ayer alrededor del MV Esperanza. Uno al medio día y otro un poco más tarde. Nos preguntamos cuántos son en realidad, por lo difícil que resulta verlos. Con el tiempo que tenemos, sólo podemos ver delfines flotando en un radio de
unos 50 metros alrededor del barco, y sin embargo hemos encontrado siete en tan sólo dos días con un tiempo razonablemente bueno. Los delfines nuevamente presentaban signos de haber sido atrapados en redes de pesca: morros dañados y alas cortadas.

Ayer por la tarde comenzamos a ver algunos grupos de marsopas comunes. Son mucho más difíciles de observar que los delfines comunes, ya que son más pequeñas y no les gusta acercarse al barco para jugar con la proa (imposible verlas cuando el tiempo empeora). La marsopa común es uno de los pequeños cetáceos más amenazados en aguas comunitarias, particularmente sus poblaciones del Mar Báltico y del Mar del Norte. La pesca destructiva y la contaminación son nuevamente, su principal enemigo.

 

Diario de a bordo - 06/02/2003

Amanecimos con bastante mejor tiempo que el acostumbrado estos días. Por la mañana una de nuestras zodiacs se aproximó, hacia las ocho y media de la mañana, a una pareja de arrastreros pelágicos franceses que veníamos siguiendo. En ese momento estaban calando las redes, así que decidimos continuar siguiéndolos para tratar de filmar la recogida de la red, unas horas más tarde, y comprobar la existencia de capturas accidentales de delfines.

Hacia las 11 de la mañana, nuestros observadores vieron un delfín muerto flotando a nuestro paso. Enseguida se dieron cuenta de que no era uno sino cinco. Esto sucedía a unas 20 millas al Sur de Plymouth. Los delfines eran cinco machos adultos en muy buen estado, que presentaban cortes en el morro y en las aletas dorsales y ventrales, indicando su captura en artes de pesca. Muy cerca de los delfines flotaba un trozo de red. Según todos los indicios, los delfines habían muerto muy recientemente.

El MV Esperanza se encuentra en esta zona para documentar las capturas accidentales de delfines. Un reciente estudio elaborado para Greenpeace por la Whale and Dolphin Conservation Society (WDCS, la Sociedad para la Conservación de Ballenas y Delfines) estimaba que unos 10.000 delfines y marsopas mueren cada año en estas aguas como resultado de su captura accidental en artes de pesca.

En el caso de los delfines comunes, se considera que un 5% de su población en la zona de estudio podría estar muriendo cada año como consecuencia de su captura en artes de pesca. Tratados internacionales como la Comisión Ballenera Internacional o ACCOBANS han establecido que una mortalidad superior al 1,7% anual supone una amenaza para la especie.

Las redes de arrastre pelágico no sólo están poniendo en peligro la supervivencia de especies como el delfín común, sino la de muchos pescadores que faenan con artes de pesca selectivas, y que ven como sus capturas descienden por el empleo de artes de pesca destuctivas.

 

Diario de a bordo - 05/02/2004

La observación de cetáceos se ha venido llevando a cabo a bordo del Esperanza en los últimos 10 días. Por la mañana y por la tarde (de 8:00 a 12:00 y de 12:30 a 16:30), cuatro personas trabajan en turnos en el avistamiento de delfínes y ballenas desde nuestro barco. A lo largo de la travesía todos nos iremos turnando en esta tarea.

Durante los turnos hay un observador a babor y otro a estribor. Cada uno de ellos recorre con la vista 90 grados de horizonte, de forma que entre ambos cubren 180º. Cada hora se registran una serie de variables medioambientales: el estado de la mar, la visibilidad, nubosidad, temperatura del agua, dirección, precipitaciones y velocidad del viento. Todo esto se almacena en una base de datos que lo asocia a la posición, rumbo y velocidad del Esperanza en ese momento

Cuando se realiza un avistamiento, el observador comunica por radio a la persona que maneja la base de datos la especie observada, el ángulo con respecto al buque, la distancia, así como el número de individuos, si hay juveniles o crías entre la manada y la dirección en la que se dirigían. Se hacen observaciones sobre el comportamiento de los mamíferos observados -por ejemplo si saltaban, si viajaban en una dirección clara, si permanecían bastante tiempo sumergidos o si pasaban más tiempo en la superficie que bajo el agua, si iban muy juntos o más dispersos,... - Igualmente se registra la existencia de buques en los alrededores.

Por ejemplo, si existen aves alborotando encima de ellos, esto puede ser un signo de que los cetáceos se están alimentando.

Todos estos datos almacenados en la base de datos serán luego analizados por los expertos de la WDCS para elaborar índices de abundancia y distribución. Hasta el momento, hemos observado delfines comunes, listados, mulares y un rorcual común. Esta actividad de observación es muy importante ya que existen muy pocos datos sobre estas poblaciones correspondientes a observaciones invernales.

Así que durante las próximas cinco semanas el Esperanza intentará poner su granito de arena para mejorar esta falta de información.

 

Diario de a bordo - 04/02/2003

Finalmente, ayer a las tres de la tarde conseguimos embarcar en el MV Esperanza, después de casi tres días de espera en la costa oeste irlandesa. Durante todo el lunes día 2, tuvimos vientos de fuerza 11 en la escala de Beaufort (el máximo es 12 correspondiente a un huracán). El viento era tal que el Esperanza no podía lanzar las zodias al agua para venir a recogernos a tierra. Así que durante esos tres días nos dirigíamos por la mañana a puerto a esperar a que el tiempo amainara, aunque sin gran éxito.

Los vientos siguen ahora soplando con fuerza 8 y 9, mientras el Esperanza se dirige hacia el Este, hacia aguas del Canal de la Mancha. Seguir en el Mar Céltico equivalía a perder más días de campaña. Con el mar en el estado actual, es imposible documentar las capturas accidentales de delfines en estas aguas, el objetivo de la campaña.

A bordo del Esperanza nos acompañan dos científicos de la Whale and Dolphin Conservation Society (WDCS, Sociedad para la Conservación de Ballenas y Delfines). Durante su recorrido por estas aguas, el Esperanza no sólo documentará las flotas de arrastre pelágico en la zona (principalmente francesas, inglesas, escocesas y holandesas), sino que hay un programa de observación a bordo para recopilar datos sobre las especies de cetáceos presentes en esta zona, su distribución y su abundancia.

En la observación, coordinada por la WDCS, participamos todos los que estamos a bordo del Esperanza, así que esta tarde tendremos un pequeño "curso de formación", en el que nos explicarán el protocolo a seguir y todo lo que necesitamos saber para participar en el programa. Eso será después de la reunión sobre seguridad: siempre que alguien inicia una navegación en a un barco de Greenpeace, efectúa con uno de los oficiales un recorrido por el barco, en el que se le explica qué hacer en caso de incendio, abandono del barco,... quién es responsable de qué, a qué zona del barco hay que dirigirse, dónde están las salidas de emergencia, los extintores, o los trajes de supervivencia en alta mar y los botes salvavidas. Toda una serie de cosas que todos esperamos no tener que utilizar nunca.