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EL EFECTO RED

El informe "The Net Effect? A review of fisheries by-catches
in pelagic trawls and other fisheries in the north-east Atlantic"
(El efecto red: una revisión de las capturas accidentales
de cetáceos en pesquerías de arrastre pelágico
y otras artes en el Atlántico noreste), presentado
por Greenpeace y la Sociedad para la Conservación de
Ballenas y Delfines, muestra que muchas de las poblaciones
de delfines y marsopas en aguas comunitarias pueden ser llevadas
a la extinción por las prácticas pesqueras destructivas
Cada invierno cientos de delfines
y marsopas muertos llegan a las playas británicas y
francesas. Fragmentos de redes, el contenido de sus estómagos,
así como los daños que presentan en aletas,
morro,... indican que su muerte ha sido provocada por la actividad
pesquera. Estos son tan sólo una parte de los miles
de animales que mueren en el mar y no llegan a las playas.
Estimaciones
conservadoras indican que más de 10.000 cetáceos
mueren cada año en las redes de pesca tan sólo
en el Canal de la Mancha, el Mar Céltico y el Golfo
de Bizkaia. ASCOBANS (el Acuerdo para la Conservación
de Pequeños Cetáceos de los Mares Báltico
y del Norte), así como el Comité Científico
de la Comisión Ballenera Internacional han establecido
que la pérdida de entre un 1 y un 1,7% anual de cualquier
población de cetáceos constituye una seria causa
de preocupación. En el caso de especies como el delfín
común, las capturas accidentales pueden representar
la muerte del 5% de su población cada año en
algunas zonas. En el caso de la marsopa común, esta
cifra puede llegar al 6%. El declive de las poblaciones de
delfines y marsopas tendrá un efecto desconocido sobre
los ecosistemas marinos.
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