Prestige:
Un año después
NUNCA
MÁS OTRO PRESTIGE
Más
allá de los titulares de prensa se libra casi en
silencio una batalla soterrada entre los que se benefician
del negocio del transporte de sustancias peligrosas por
mar y aquellos que defendemos medidas drásticas para
evitar nuevas mareas negras. Desde que hace un año
el Prestige comenzara a verter fuel mortífero en
el Atlántico poco ha cambiado el panorama legal.
Si bien la Unión Europea ha prohibido la entrada
en puertos europeos de fuel pesado en buques monocasco,
ese tipo de fuel supone solamente alrededor del 5% del total
productos petrolíferos que entran en Europa. Pero
la Organización Marítima Internacional (OMI)
ya ha puesto el grito en el cielo contra esta leve iniciativa.
El cambio de régimen
de responsabilidad ni siquiera ha sido abordado por la UE
o por la OMI. Así las cosas, la responsabilidad ilimitada
ante accidentes como el del Prestige continúa sonando
a utopía. ¿Dónde está hoy Crown
Resources? Una vez más las personas y el medio ambiente
han pagado -y seguirán haciéndolo-, un alto
precio, mientras que los que se benefician del tráfico
de crudo se esconden tras entramados legales inabordables.
Un año después
de la catástrofe ya sabemos que las costas europeas
nunca sufrieron tanto por una marea negra: más de
2.000 kilómetros de costa afectada; cientos de miles
de aves petroleadas y, un año después, el
fuel sigue llegando hasta nuestras costas. Los datos son
escalofriantes, y ni el denodado esfuerzo de propaganda
de algunos dirigentes ha conseguido convencernos de que
"aquí no pasó nada".
Queremos mirar hacia delante,
y proponer medidas concretas que impidan otro Prestige.
Nuestras propuestas son ambiciosas, pero imprescindibles,
y van desde la protección de áreas costeras
para su recuperación hasta los cambios en la legislación
marítima internacional para la prevención.
Sería lamentable que después de tanto daño,
nada cambie.
La próxima marea negra
nos está esperando. La pregunta que nos hacemos no
es si ocurrirá o no, sino cuándo y dónde.
Queremos dejar de hacernos esta pregunta. Queremos que las
cosas cambien. Por eso nuestro trabajo. Para ello nuestras
propuestas. Esperemos que no caigan en saco roto.
Juan López de Uralde.
Director de Greenpeace España