

Estas sustancias
químicas pueden encontrarse en todo el cuerpo humano, en la grasa,
en la leche materna y en órganos fundamentales como el hígado.
¿De dónde proceden? Probablemente
pienses que los fabricantes nunca permitirían que los productos
de uso diario tengan sustancias químicas peligrosas. Te equivocas.
La Unión Europea elaboró una lista de las sustancias
químicas "extremadamente preocupantes", Greenpeace
identificó algunos de los productos que tenemos en nuestros
hogares y que contienen estás sustancias.
Las encontró en productos tan comunes como alfombras, cortinas,
juguetes, televisiones, ordenadores, cosméticos o perfumes.
Están ahí, pero raramente vienen etiquetados y no son
visibles.
Siempre hay una razón por la
que añaden estas sustancias químicas a un producto:
para ablandar los plásticos o evitar que se rompan; para alargar
la vida de la fragancia de un perfume; para protegerlo contra el fuego;
para matar ácaros de polvo o moho. Sin embargo, durante su
uso o mientras lo llevamos puesto, a medida que se gastan o si se
rompen liberan estos tóxicos gradualmente, contaminando nuestras
casas y acumulándose en nuestros cuerpos. Averigua
más sobre cómo te pueden afectar.
Lo más preocupante es que para
todas estas sustancias existen alternativas más seguras, pero
algunos fabricantes no se molestan en utlizarlas o dicen que no se
lo pueden permitir.
Greenpeace exige al Gobierno que obligue
a los fabricantes a utilizar la alternativa más segura; es
decir, a sustituir la sustancia química peligrosa por otra
que no dañe el cuerpo humano o nuestro entorno.
Como consumidor puedes contribuir a
eliminar las sustancias químicas peligrosas. Informate a través
de nuestra página web de cómo evitar comprar productos
contaminados.
Si dejamos de comprar productos que contienen sustancias químicas
extremadamente preocupantes, los fabricantes se verán
obligados a realizar el cambio.
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y averigua qué
productos químicos se encuentran en tu cuerpo y de dónde
proceden.
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